martes, 12 de octubre de 2010

El interruptor

Lo hemos conseguido. Después de miles de años, por fin, se puede decir que dominamos el tiempo.
El interruptor es algo difícil de explicar, pero es maravilloso. Podemos parar el tiempo indefinidamente, aunque esta afirmación es, realmente absurda. ¿Durante cuánto tiempo podemos parar el tiempo? ¿Cómo saberlo, si mientras está parado no transcurre?
Además, podemos ir hacia adelante, o hacia atrás, a discreción.
Ahora siempre que quiero vuelvo a vuestro tiempo, o a La Ilustración, o al Siglo de Oro, o a la Edad Media.
Y el futuro, hacia adelante hasta, bueno hasta el Fin.
Tranquilos, está muy lejano y, de todos modos, estamos intentando cambiarlo.
Cuando lo logremos, será lo más grande que hayamos hecho nunca.
Sí, se puede cambiar el futuro.

lunes, 1 de febrero de 2010

Próxima alfa

He visitado mi primer mundo paralelo. Estaba no muy lejos de aquí. Bastante cerca. Aquí al lado. No pude ver a sus habitantes, porque mis ojos no funcionaban allí. Tampoco pude oírlos, pues mi sentido del oído no recogió sonido alguno. Las leyes de la física tampoco eran exactamente iguales, pero pude notar su presencia y sentir lo que ellos sentían. Las palabras tampoco son quizá el mejor medio para describir una experiencia tan extraña para un ser humano del siglo XXI, pero es lo que tengo. Me recibieron como a un ser superior, porque yo viajé a su mundo, pero ellos no pueden visitar el mío. De todas formas, fue una visita fugaz. Este tipo de viajes no se puede prolongar excesivamente, porque las puertas son bastante inestables.
Qué limitada era nuestra visión del mundo dentro de aquellas cuatro paredes. Ahora nos parece infantil nuestra existencia tetradimensional, pero no fue fácil quitarse la venda de los ojos. Hicieron falta siglos de lucha contra nuestra propia obstinación por no querer ver más allá, lo que teníamos a nuestro lado.

Pero el pasado ya pasó y, por cierto, el futuro, también.