Me cuidan, me cuidan mucho. Soy como un fósil viviente para ellos y, la mayor parte del tiempo me observan, lo sé.
Tengo una especie de ángel de la guarda, que me acompaña a todas partes: Ezequiel
Sin él me perdería en este laberinto de calles, todas iguales. Nunca me habla. Realmente hace muchos años que se perdió el lenguaje, en favor del pensamiento común.
Ezequiel entra y sale de mi mente cuando lo desea, pero ante todo se preocupa por mi bienestar, mi equilibrio psíquico y me reconforta cuando me invade la soledad y la nostalgia. Su pensamiento me llega como un susurro, directo al cerebro, aunque no me domina. Mantengo mi independencia, libre albedrío o como queramos llamarlo, a pesar de sentirme a veces como una cobaya. Sé que no conocen la soberbia, pero en verdad deben verme como un ser inferior, o al menos es lo que yo sentiría probablemente si hubiera traído al siglo XXI a una persona de la Edad Media.
Ezequiel es alto, bello, esbelto, joven. Con estas palabras he descrito a todos los seres humanos que he conocido hasta ahora, aunque sus rasgos faciales los hacen diferentes unos de otros, por fortuna. Pero él es especial. Nos ha estudiado bien, durante años.
Es arqueólogo.
miércoles, 28 de octubre de 2009
martes, 27 de octubre de 2009
La cortina
Los sentimientos se agolpan en mi mente y, a veces, me bloquean.
Era una noche cualquiera, después del trabajo. No había sido un día especialmente duro, pero me sentía muy cansado, y me relajé en mi sillón favorito. Un poco de música y la luz apagada. Traté de no pensar en nada y, lo estaba consiguiendo, cuando, no puedo explicar cómo, sentí una presencia. No necesitaba verla, ni oírla, pero se comunicaba conmigo. No me habló, pero recibí su mensaje. Quería llevarme a un viaje sin retorno, lejos, muy lejos, a un tiempo lejano, con cosas increíbles por descubrir.
Pensé mucho sobre ello. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero me dio la sensación de que no transcurría. Al final, decidí que lo mejor era irme y descubrir y, entonces, ocurrió. Fue más fácil de lo que hubiera pensado, si alguna vez hubiera pensado cuál sería la sensación de viajar en el tiempo. Fue indoloro y hasta agradable. Como atravesar una cortina...
Ahora que me dieron esta oportunidad de comunicarme con los de mi tiempo me siento menos solo, como si tuviera una especie de cordón umbilical que me une a mi raza.
¿Por qué yo?
A esta pregunta no le han dado respuesta todavía, y me sigue intrigando. No era nadie brillante, ni un científico, ni un artista, ni un político. Era uno más en la masa.
¿Qué quieren de mí?
Hasta ahora no me han pedido nada, ni sé qué es lo que puedo ofrecer.
¿Cuántos como yo hay ahora?
¿Seré el único?
Era una noche cualquiera, después del trabajo. No había sido un día especialmente duro, pero me sentía muy cansado, y me relajé en mi sillón favorito. Un poco de música y la luz apagada. Traté de no pensar en nada y, lo estaba consiguiendo, cuando, no puedo explicar cómo, sentí una presencia. No necesitaba verla, ni oírla, pero se comunicaba conmigo. No me habló, pero recibí su mensaje. Quería llevarme a un viaje sin retorno, lejos, muy lejos, a un tiempo lejano, con cosas increíbles por descubrir.
Pensé mucho sobre ello. No sé cuánto tiempo transcurrió, pero me dio la sensación de que no transcurría. Al final, decidí que lo mejor era irme y descubrir y, entonces, ocurrió. Fue más fácil de lo que hubiera pensado, si alguna vez hubiera pensado cuál sería la sensación de viajar en el tiempo. Fue indoloro y hasta agradable. Como atravesar una cortina...
Ahora que me dieron esta oportunidad de comunicarme con los de mi tiempo me siento menos solo, como si tuviera una especie de cordón umbilical que me une a mi raza.
¿Por qué yo?
A esta pregunta no le han dado respuesta todavía, y me sigue intrigando. No era nadie brillante, ni un científico, ni un artista, ni un político. Era uno más en la masa.
¿Qué quieren de mí?
Hasta ahora no me han pedido nada, ni sé qué es lo que puedo ofrecer.
¿Cuántos como yo hay ahora?
¿Seré el único?
lunes, 19 de octubre de 2009
Prudencia
Hay cosas que no puedo contar. Por seguridad. Viajar en el tiempo es apasionante, pero tiene sus peligros y sus limitaciones. Me cuesta comunicarme sabiendo que todos habéis muerto hace cientos de años, pero de alguna forma me siento ligado a mi tiempo, mi civilización. Sobre todo, quiero contaros todo lo bueno que hay ahora, para que veáis que hay esperanza, que vale la pena seguir por la vía del conocimiento. No puedo desvelar cuestiones que dieran pie a que se produjera un cambio en el futuro, de consecuencias imprevisibles. Me está vetado decir explícitamente qué haréis mal a fin de que pudiérais no hacerlo y cambiar así nuestro presente.
Pero debéis confiar en mí. Nuestro presente, vuestro futuro, es bueno y prometedor.
Si, pongamos por ejemplo, en 2015 hubiera habido una gran catástrofe planetaria que hubiera dejado la población mundial al borde de la extinción, no podría ni debería decíroslo, para no angustiaros y porque lo que ha resultado de todo aquello es mucho mejor ahora. Aun en el caso de que se pudiera haber hecho algo por evitarlo, no podría advertiros.
Hay unas reglas muy estrictas a este respecto, y debo respetarlas.
Me considero un privilegiado por haber sido invitado a conocer esta realidad, pero también he tenido que renunciar a muchas cosas para venir hasta este tiempo. Fue la decisión más difícil de mi vida y aun hoy me planteo si hice lo que debía, de vez en cuando, cuando siento nostalgia de mi gente, mis lugares, mis cosas.
Ahora ya está hecho y no hay vuelta atrás. No, no la hay.
Pero debéis confiar en mí. Nuestro presente, vuestro futuro, es bueno y prometedor.
Si, pongamos por ejemplo, en 2015 hubiera habido una gran catástrofe planetaria que hubiera dejado la población mundial al borde de la extinción, no podría ni debería decíroslo, para no angustiaros y porque lo que ha resultado de todo aquello es mucho mejor ahora. Aun en el caso de que se pudiera haber hecho algo por evitarlo, no podría advertiros.
Hay unas reglas muy estrictas a este respecto, y debo respetarlas.
Me considero un privilegiado por haber sido invitado a conocer esta realidad, pero también he tenido que renunciar a muchas cosas para venir hasta este tiempo. Fue la decisión más difícil de mi vida y aun hoy me planteo si hice lo que debía, de vez en cuando, cuando siento nostalgia de mi gente, mis lugares, mis cosas.
Ahora ya está hecho y no hay vuelta atrás. No, no la hay.
jueves, 15 de octubre de 2009
Nous
La evolución del pensamiento humano siempre ha sido mucho más rápida que la evolución morfológica y fisiológica.
¿Cómo han conseguido armonizar, desterrar la violencia, el odio, la injusticia?
Fusión. De alguna forma que todavía no alcanzo a comprender, han unido sus mentes en una inteligencia colectiva, infinitamente más poderosa y capaz de cosas increíbles, sin perder su identidad individual.
Cualquier aproximación o simililtud con algo conocido en el siglo XXI es inútil, pero podría ser como los enjambres de abejas o el tipo de organización de las hormigas, aunque, repito, con demasiadas diferencias.
De todos modos, no es un concepto nuevo. Ya se esbozó en la mente de algunos pensadores siglos atrás algo parecido, como la noocracia.
Todavía no comprendo cómo se produjo el cambio; si fue genéticamente inducido, natural o simplemente cognitivo. Deseo integrarme y así compartir mis conocimientos y aprender todo lo que ellos saben.
Cuando pregunto por la solución al enigma, siempre me contestan con una sola palabra: amor.
¿Cómo han conseguido armonizar, desterrar la violencia, el odio, la injusticia?
Fusión. De alguna forma que todavía no alcanzo a comprender, han unido sus mentes en una inteligencia colectiva, infinitamente más poderosa y capaz de cosas increíbles, sin perder su identidad individual.
Cualquier aproximación o simililtud con algo conocido en el siglo XXI es inútil, pero podría ser como los enjambres de abejas o el tipo de organización de las hormigas, aunque, repito, con demasiadas diferencias.
De todos modos, no es un concepto nuevo. Ya se esbozó en la mente de algunos pensadores siglos atrás algo parecido, como la noocracia.
Todavía no comprendo cómo se produjo el cambio; si fue genéticamente inducido, natural o simplemente cognitivo. Deseo integrarme y así compartir mis conocimientos y aprender todo lo que ellos saben.
Cuando pregunto por la solución al enigma, siempre me contestan con una sola palabra: amor.
jueves, 1 de octubre de 2009
Juventud
No veo niños. No hay. Ya no.
Por mi aspecto parezco el más viejo del lugar, pero me consta que el más joven tiene más de cien años. Bueno, en realidad yo tengo más de cuatrocientos si contamos desde mi fecha de nacimiento.
Son sabios, increíblemente sabios y nunca se cansan de aprender. Yo también deseo aprender, aunque primero tenga que transformarme.
No existe el odio, la violencia, la agresividad. No hay hostilidad por ninguna parte. La armonía entre los "seres humanos" es posible.
Pero, ¿cómo llegaron a esto? ¿Qué les hizo cambiar? Tengo que averiguarlo
Hay tanta información disponible, que sigo abrumado.
La música es maravillosa.
Por mi aspecto parezco el más viejo del lugar, pero me consta que el más joven tiene más de cien años. Bueno, en realidad yo tengo más de cuatrocientos si contamos desde mi fecha de nacimiento.
Son sabios, increíblemente sabios y nunca se cansan de aprender. Yo también deseo aprender, aunque primero tenga que transformarme.
No existe el odio, la violencia, la agresividad. No hay hostilidad por ninguna parte. La armonía entre los "seres humanos" es posible.
Pero, ¿cómo llegaron a esto? ¿Qué les hizo cambiar? Tengo que averiguarlo
Hay tanta información disponible, que sigo abrumado.
La música es maravillosa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)